lunes, 25 de julio de 2016

ULTRA SIERRA NEVADA 2016

ULTRA SIERRA NEVADA 2016



Después de haberlo luchado y peleado, un mareo me ha retirado.




Pues todo empezó el viernes nada más salir de currar (de noche). Llegue a casa, desayuno, café, ducha y besos a mi mujer y a los peques. Cogí las cosas de la nevera, todas las mochilas (llevaba cuatro), cargué el maletero del coche y dirección Granada.

A las 8:00 ya estaba rumbo al sur, a aquellas montañas que las llevaba viendo 38 años y a las que nunca había sido capaz de subir. Las horas que pasábamos en ese Fiat 131 Supermirafiori cruzando Granada y siempre me había imaginado coronar. Iba a llegar ese día, y además iba a subir haciendo lo que más me gusta, CORRER.

Ya las divisaba, los nervios a flor de piel, veía el Veleta y me imaginaba dentro de unas horas rumbo a su cima. Estaba ahí, no se había movido y era el momento.

Llevaba una preparación de 7 meses, muy bien preparada por mi entrenador Juan. Estaba seguro de mí mismo, me encontraba fuerte tanto física como mentalmente. Pero esto es un ultra y hay tantas cosas que te pueden pasar en 24 horas que hay que llevar todo al milímetro, aunque no todo está en el guión.

Una vez llegado a Granada empiezo a buscar el sitio donde se dan lo dorsales. Lo encuentro a las 12:06 del mediodía, y hay una cola bastante grande, por lo que toca esperar. Parece ser que todo lo que tenía pensado no va a seguir el orden acordado.

Después de casi dos horas, consigo el dorsal. Dorsal 336, el que tanto van a poner mi familia y amigos en el ordenador y en el móvil para saber por dónde andurreo.



Al final como en Granada, porque no me da tiempo a comer en el hotel en Pradollano. Compro pan para cenar y unos plátanos. Directo a Pradollano.

Pues no, salir de Granada es un infierno, todas las calles tienen cámara de multas, por lo que me toca dar mil vueltas, el GPS me vuelve loco, y al final decido tirar dirección Malaga y coger la Ronda del Sur y subir hacia Pradollano. Al final más de una hora para salir y llegar al destino.

Llegó al hotel y un calor de mil demonios. No tiene aire acondicionado (es un hotel de invierno).Rápidamente me meto en la cama y a dormir por lo menos 4 horas. Pues tampoco, hora y media y voy que chuto. Bufffff, los nervios, no me dejan dormir, pero por lo menos puedo descansar en la cama. Meriendo, y dos horas más tarde ceno la tortilla de patata sin mucha hambre, pero sabiendo que tengo que comer, que me espera una noche muy larga.

Una ducha, cojo la mochila con todos los trastos y cojo la mochila de vida. Me bajó al aparcamiento de autobuses a las 21:30 y coincido con dos madrileños y nos ponemos a hablar. Me dicen que no me vale esa mochila como bolsa de vida, que tiene que ser la bolsa roja. Corriendo subo los escalones hasta el hotel, hago el cambio de mochila, menos mal que me lo sé de memoria y corriendo otra vez a la zona de autobuses. Que estrés. Aparece Mayayo nos hace la foto de rigor y nos da muchos ánimos. Muchas gracias Sergio, se agradecen con todos esos nervios. Y camino de Granada.

Media hora de bajada y de curvas, vaya mareo. Lo que me faltaba, además me mareo. Bueno que se le va a hacer, vaya cagada. Entregó la bolsa de vida, llamó a mi mujer y a mi hermano y a la línea de salida. 


Pero antes me encuentro con un gran amigo de Facebook y con un incansable corredor, además de ser el más famoso de la salida, porque todo el mundo lo conoce. El gran Francisco Borreda. Nos hacemos una foto y me comenta que me ponga con ellos en la salida. Pues cojonudo porque estoy más solo que la una, por lo que se me hace más llevadera el tiempo de espera para la salida.


Minuto de silencio por las víctimas de Niza. Canción extra motivante para empezar, nos chocamos las manos, nos deseamos suerte. Cuenta atrás. 10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1. Vamosssssss. 


Francisco sale a todo trapo y todo su grupo también, me quedo solo, pero mi guerra es otra, tengo que terminar. Se empieza fuerte, el público en la salida te lleva en volandas y te apetece correr. Rotonda, giro a la izquierda y todo para arriba, ya empieza a picar, jijijiji jijijiji, pues pronto empezamos. Escaleras, más escaleras, más escaleras, la madre del amor hermoso, solo hay escaleras. Como pican las piernas. Que se termine esto, no quiero más escaleras. Entre tantas escaleras me dan algunas arcadas, serán nervios, no le doy importancia.  Todo se te pasa mirando los espectaculares paisajes que te ofrece la Alhambra de noche, espectacular, pero quiero salir ya al monte.




Aparcamiento de la Alhambra giro a la izquierda y por fin, arenaaaaaaaaa. Sacó los bastones tranquilamente y al lío, todo para arriba.



Seguimos corriendo y sigo con las arcadas, no se, haber si llego al avituallamiento y me tranquilizo. Empiezo a andar y a no arriesgar en las bajadas. Veo el avituallamiento, no me entra nada, sigo con arcadas, empiezo a andar y me obligó a meterme un gel con un poco de agua, más arcadas, pero no vomito. Bueno seguimos corriendo-andando porque no doy para más. Disfruto del cielo estrellado y me entretengo con las vistas que me ofrece el frontal. Sin prisa, pero sin pausa. Sigo con arcadas, y lo que es peor con casi nada en el cuerpo. Llevo casi 4 horas y llegando al avituallamiento 2 de Beas, kilómetro 24. Ya voy andando, no se me pasa y me empiezan a asaltar dudas, llevo 4 horas sin nada en el cuerpo, ¿aguantaré 75 km más? Mensaje a Inma: "No me encuentro bien, estoy con arcadas". En ese momento mensaje de Cris, para ver qué tal iba y mandarme ánimos. En este mini gabinete de crisis decidimos parar en Beas e intentar recuperarme, voy bien de tiempo, por lo que me lo puedo permitir. Paro en Beas, intentó comer y soy capaz de comerme un trozo de sandia, luego un trocito de plátano y sin arcadas, bien. Agua, isotónico y una de mis barritas. Bien, voy bien. Guay. Pues al lío, sigo en carrera.



Nada más salir de Beas, voy con otro corredor, comenzamos a charlar y le digo que si le apetece correr un poco, me dice que si, y a darle a la zapatilla. Pasamos por unos cañones que por el día tienen que ser preciosos, seguimos corriendo. Nos encontramos una cuesta bastante hermosa, creyéndonos que era el cortafuegos tan duro que hay en este sector. Subimos a buen ritmo, ya nos juntamos 4 y sigo marcando el ritmo; y en un giro a la derecha nos encontramos con una pared. ¿Por ahí hay que subir? Pedazo cortafuegos, yo buscaba las cuerdas, pero na de na. Pues nada pasitos cortos, bastones bajos y para arriba. Voy bien y no miro para arriba, ya terminará. Empiezo a pasar gente porque muchos de ellos se resbalan, resbala mucho. Yo con los bastones y una pisada fuerte no más allá de donde me alumbra el frontal, voy muy bien. Como veía que nos podíamos caer me abro hacia la derecha y ahí se pisa mejor, se lo digo a los que vienen detrás y sigo abriendo huella. Muy bien. Estamos arriba y lo mejor, me encuentro fuerte, a correr. 

Llegada al avituallamiento tres, como nocilla, membrillo y demás viandas que hay encima de la mesa, recargo los dos litros y medio y a seguir corriendo. Salgo a una pista forestal  y de ahí a la carretera. Empieza a amanecer, estoy como un kilómetro por la carretera, llegó al árbol por encima del río y seguimos subiendo ya por senderos.

A la hora de cruzar otro río me pasa como una exhalación el primero del trail de Sierra Nevada, madre mía como corren, y así me pasan los 20 primeros, ni en mis mejores sueños, alcanzó yo esas velocidades, sigo siendo un tractor, o el remolque del tractor. Llegamos ya a las inmediaciones de Quentar y es todo por pista corrible pero mis rodillas empiezan a protestar de estar frenando tanto en las bajadas, por lo que me la tomo con calma y voy bajando a ritmo tortuga pero sin ponerme a andar. Me tengo que quitar el pulsometro del pecho porque lo tengo en carne viva, me destroza el pecho cada vez que me lo pongo. Mandaré un email a Suunto para que me dé una solución.

Sobre las 9:00 llego a Quentar, les pido a los de la ambulancia un poco de réflex para la rodilla izquierda y mano de Santo, se me pasa el dolor. Vuelvo a cargar todo, sigo muy bien, salgo del pueblo y guardo el frontal, me pongo la gorra y me hecho la crema solar, y un giro a la izquierda y para arriba.

Subimos y subimos y se ve el Veleta muy, muy lejos. Buffffff, pues anda que no queda. Cortafuegos, nos sacan a un lateral del cortafuegos y una vez que coronó, me viene a visitar la Sra. Pájara. Bueno, más tarde o más temprano me tendría que venir. Me lo tomo con calma, me pongo a andar y ya se me pasara. Desde el km 51 al km 57, hasta el avituallamiento con esta señora todo el rato. Momento en el cual me pasan los primeros de la maratón, si los de antes corrían, estos volaban. Brutal.

Llegó al avituallamiento cinco, bastante recuperado, pero prefiero tomármelo con calma, que todavía queda mucho. Me alimento muy bien, como bastante fruta, un sandwich de nocilla, me refresco, cabeza en la fuente y gorra también. Miras a la derecha y ves una pedazo de montaña que no sabes por dónde cogerla, me dicen que siga las indicaciones que se sube. Pues nada, a darle al tema.

Empiezo a subir y me tomo un gel, no miro para arriba, cojo una rueda buena que iba subiendo a buen ritmo y a subir. No sé cuánto tiempo estuve subiendo, pero cuanto antes llegara arriba, antes llegaría al avituallamiento para coger la bolsa de vida. Llegamos arriba, miramos a la izquierda y hay que seguir subiendo, pues todavía nos queda. Mi rueda se queda a descansar y yo decido seguir subiendo, estoy muy bien, me encuentro bien. Vamossssssss. Subo a ritmo y voy adelantando gente, más moral, llegó a "arriba" y me dice una chica que no paraba de hablar que todavía queda un falso llano y que había que seguir subiendo después. Yo por mucho que miraba el perfil no veía más montañas, se las han inventado, me repetía. La gente se hundía moralmente porque no parábamos de subir, cuando se suponía que solo se subía una vez. Falso llano, subida y ...... bajada y otra subida más, madre mía, solo se sube aquí!!!!

Empezamos a bajar y las dos ampollas del pie empiezan a protestar, bajo el ritmo y con calma, ya está cerca el avituallamiento de Guejar. Avituallamiento sorpresa a 7 km de la bolsa de vida, cojo un poco de agua y a seguir corriendo que la cuesta no tiene mucha pendiente y se puede correr sin castigar a las ampollas.

Como a 4 kilómetros de Guejar, me encuentro a un corredor sentado en una piedra a pleno sol. Le pregunto que si se encuentra bien, y lo único que me dice es que si está bien, pero que quiere una cerveza. Le digo que tengo agua, a lo que me responde que no, que él quiere una cerveza. Le digo que le acompañó hasta Guejar y me dice que ya irá más tarde. Poco a poco me voy alejando de el, y sigo corriendo. 

A 500 metros después de dejar a este corredor me empiezo a marear. Upsssss, esto no estaba en el guión. No pinta bien (música cuando Jesus Calleja tiene un problema). Me paro y empiezo a andar. No sé que me pasa. Chequeo. Insolación creo que no, no tengo mucho calor. Deshidratación tampoco, estoy meando cada 2 o 3 horas más o menos. Cansancio tampoco, estoy bien de piernas. No lo sé, pero algo dentro de mi, me dice que hasta aquí hemos llegado. Llamo a mi mujer y me da ánimos nada más cogerme el teléfono, pero cuando se lo cuento, me dice que actúe con cabeza y si tengo que parar que pare. Me doy esos tres kilómetros que me quedan, en ir andando e intentar recuperarme. Paro en un pilón y bebo agua y meto la cabeza en el agua fresca para ver si la cosa va mejor, me suele funcionar esos días de resaca (cada vez menos), pero esta vez no.

Llegó al control, lo paso y me dedico a descansar y a comer a la sombra (36,3 grados a la sombra), zapatillas fuera, bolsa de vida, batido de proteínas, pasta, fruta. No se me pasa. Sigo mareado, sin perder la verticalidad , pero con mucha molestia. Sacó el móvil y escribo en los grupos, todo son palabras de ánimos que me hacen que rompa a llorar, mi corazón me dice que siga, pero esta vez mi cabeza me dice que pare. Hablo con Juan, y me dice que me tranquilice, que coma, beba y descanse y pruebe. Solo son 30 km y encima me favorecían, es todo subida, subida dura. Estaba preparado, pero no para los mareos. Me apaño, me visto, me levanto como el ave fénix, me sacudo el polvo y echo a correr, voy a probarme un par de kilómetros. Nada, no se me va la sensación de mareo y media vuelta, le digo a la organización que me retiro y vuelvo a echarme a llorar. No me jodas, no me esperaba esto. Estoy fuerte, preparado y la cabeza súper motivada, todo a favor, pero este factor no le conocía y no lo controlaba, o si........

Llamo a mi mujer y le digo que me retiro, me dice que tengo que estar contento, has hecho 70 km y 3700+, te vale como un entrenamiento de calidad. Una retirada a tiempo es una victoria. Los amigos me dan ánimos y son los que me ayudan a meterme en el autobús, porque estoy hundido, aunque si por ellos fuera seguiría en carrera.


Nos metemos en el autobus y me quedo dormido, cuando empiezo a escuchar gritos, y que parasen el autobús. Rápidamente el autobús se para y al mirar para atrás veo a un corredor que le esta dando un ataque epiléptico o algo parecido, menos mal que había un médico allí y se hace cargo de la situación. Llamamos a la ambulancia de la organización y le atienden in situ. Espero que te encuentres mejor, campeón. Menudo susto.

Llego al hotel y lo primero que hago es pedir una bolsa de hielo en recepción, me lo da, y  le digo que es para meterme en la bañera con ellos, la cara del recepcionista era un poema. Subo a la habitación, me meto en la bañera con hielo unos 12 minutos y a quitarme los kilos de mierda que llevo encima. Llamadas a diestro y siniestro y me bajo a ver a los que están terminando la carrera en meta.


Duré exactamente un minuto, me puse a llorar otra vez como una magdalena, que rabia, sabiendo que podía estar yo allí, cruzando el arco de meta. Pero bueno el mareo me vuelve a dejar claro el porqué no.

Me tomo una hamburguesa y me voy hacia la habitación del hotel, y a las 21:00 me duermo hasta las 6:30 del tirón. No dormía 9 horas seguidas desde que nació Elisa. Abro un ojo, miro la hora y otra vez a dormir hasta las 9:30. Me levanto, me doy una ducha y me bajo a desayunar al buffet del hotel.

Mi desayuno consiste en cuatro tostadas, tres bollos, tres zumos de naranja, un zumo de piña y un cafe con leche. Dejo aquello como un solar. Me subo a la habitación, ya había dejado todo recogido y cojo las cosas y al maletero que me quedan otras 4 horas y pico para llegar a Pinto.

Ya en el coche me encuentro con Victor y su novia, y nos tiramos un buen rato hablando de nuestras siguientes carreras o proyectos de carreras. Somos monotemas, jajaja, siempre hablamos de lo mismo. Me despido de el, diciendo que el año que viene ya veremos, pero que el Veleta no ha ganado la guerra, sólo una batalla.

Después de 4 horas de viaje, llego a casa y esto es lo que me encuentro. Indescriptible el cúmulo de sentimientos en ese momento. Sólo tu familia te hace sentir así. Muchisimas gracias, sois los mejores, y sin vosotros soy incapaz de dar una zancada. Gracias por estar conmigo siempre aunque sea en la lejanía, os llevo siempre en el corazón.




Al final el mareo no se me terminó de ir hasta el miércoles por la tarde, fui al médico y me dijo que estaba bien, de tensión, no tenia fiebre, no eran vértigos, no estaba resfriado, la prueba de esfuerzo y los análisis que me había hecho hace un mes, estaban perfectos. Mareo injustificado.

La única explicación que le encuentro es que sólo me tomé 4 geles en 14 horas, y creo que me tenía que haber tomado unos 14 geles, a casi gel por hora. Y me dio una bajada de azúcar, no o sé. En fin que sólo sea eso.

Y hasta aquí mi aventura por Sierra Nevada, 70 km, 3700+, 14 horas corriendo y me quedé a 30 km de meta. Que se le va a hacer. Tengo una espina clavada y creo que el año que viene me la voy a quitar, por lo que el Veleta tendrá que esperar un año más, seguro que no se mueve. A por Sierra Nevada 2017.

video


Dar las gracias a mi familia, a todos mis amigos, a todos los grupos de whattsap, a toda la gente que perdió un poquito de su tiempo en mirar por donde iba en el ordenador, a los que desde 450 km me mandaban todo su apoyo y todas sus fuerzas para seguir dándolo todo. Muchas gracias, sin vosotros creo que no me hubiera ni puesto en la línea de salida. Sabía que os tenía ahí, y que corría en todo momento con vosotros. Mi arma secreta estaba en el móvil, sabía que en cualquier momento de bajón podía mirarlo y me ibais a levantar el ánimo y a llevarme el volandas hasta el pico Veleta. Muchas gracias, en octubre os espero también ahí para que me ayudéis en el ultra de Guara-Somontano para recorrer 102 km con 6100+ por el Pirineo Aragonés.

A la organización no le doy el 10 por las dos horas que estuve esperando para coger el dorsal, pero le doy un 9,5 porque para mi ha estado genial. Señalización perfecta, sin llegar a dudar en ninguno de los sitios, por la noche espectacular, levantabas la cabeza y rápidamente el frontal cogía los destellos de las balizas. Perfecto.

Lo avituallamientos de 10 también, los voluntarios muy dispuestos a echarte una mano para lo que fuese. El agua fría, perfecta para poder beberla sin que te doliese la cabeza, ni la tripa por lo fría que está. Muy bien. Solo tengo palabras de agradecimiento por lo bien que lo han realizado, siempre altruistamente. Gracias.

A toda la gente de Granada, de Beas, de Quentar, de Guejar, impresionante, a cualquier hora de la noche te encontrabas a alguien dándote ánimos, y por el día solo eran palabras de avanzar y de seguir dándolo todo, y faltaba el simpático que te decía que estaba todo hecho, jajaja, y que no quedaba nada, jajaja. Muchas, muchas gracias.

Nos vemos el octubre el Alquezar para seguir sumando. Vamosssssssssss

#RoadtoUTMB
#Imposiblemiscojones
#Vivellenomuerevacío

Tener cuidado ahi fuera......


lunes, 11 de abril de 2016

GENARO TRAIL

GENARO TRAIL


Ni Genaro el indio (ah no!!!!, que ese era Jerónimo), ni Genaro el de los 14, me iban a decir a mí que iba a correr 50 km. Menos mal que no fueron 14 horas.


Bueno, pues tenía muchas ganas de correr esta carrera. La he tenido apuntada en mi calendario durante varios años, pero por lesiones, trabajo y variados, nunca la podía hacer. Y por fin en este 2016 la he conseguido hacer y acabar. Vamos sumando para conseguir los objetivos de este año y para poder llegar en plenas facultades físicas y psíquicas a preinscribirme al UTMB del 2018.

Pues sonó el despertador a las 6:30 y la verdad que pasé una noche tranquila, sin nervios y bien dormida. Sería por el bocata de tortilla de patata que me zampé por la noche que te deja como un lirón. Estuve haciendo durante 3 días una carga de hidratos y desayuné algo normal y siempre primero un vaso de isotónica nada más despertarme para ir rellenando lo que haya que rellenar. Solo una visita al Sr. Roca (que raro) y me dirijo andando con mi mochila de escalada y con mi nevera hacia la ermita, donde había quedado con dos miembros del RYT para dirigirnos a buscar a Genaro. 

Una vez en la ermita se nos cae de la lista el gran Polo, por problemas estomacales que le traen por la calle de la amargura. Por lo que nos dirigimos hacia el Berrueco, Juan Pablo y yo en su vehículo tranquilamente, ya que la salida era a las 10:00, una hora un poco tardía para hacer 50 km, pero bueno, nos daría tiempo a echar un café.


Una vez allí, sin problemas para aparcar, a 50 metros de la salida, recogida de dorsales y nos dirigimos a buscar un bar para el café, y a esas horas (8:45) sólo había uno abierto y estaba petado. Nos dimos varias vueltas por el pueblo buscando otro bar y por fin abrieron otro a las 9:05 en el que degustamos su café, visita al Sr. Roca y a cambiarnos que nos quedaba poco.

Aquí empiezan nuestras dudas como siempre, que ropa ponerse, manga larga, manga corta, pantalón largo, pantalón corto, manguitos, cortavientos, etc. Al final me decidí por un pantalón corto, camiseta térmica de manga larga, camiseta del club y demás accesorios, estuve buscando los manguitos pero ni idea de donde los tengo. Me di con Reflex a tope en la rodilla porque el día anterior haciendo unas progresiones me empezó a doler bastante y como era la rodilla mala, quise que estuviese ya caliente desde el principio.


Momentos antes de la salida
Mini control de material y nos ponemos de la mitad para atrás, canción de la Genaro, cuenta atrás y al líoooooooooooo.

Salimos tranquilos a un ritmo que nos permite hablar y hasta el primer cortafuegos lo vamos haciendo corriendo y hablando tranquilamente. Llega el cortafuegos y todos como hormigas a la sombra, ¡¡¡¡madre¡¡¡¡, que pedazo de cortafuegos. Coronamos arriba, llaneamos y nos metemos en una bajada terrible que hacen que los cuadriceps se calienten como la estufa de mi tía Rita. Un cortacabezas (alambre de pincho, muy bien señalizado) te hace frenar más de la cuenta y empezamos a correr cuesta abajo por una pista bastante ancha. Volvemos a poner un ritmo bajando que nos permite hablar. Hasta que en un desvío a la derecha en medio de esa pista nos hace cruzarnos con la cabeza de carrera que vienen subiendo diciendo que se han perdido unos 40 corredores (parece ser que les quitaron unas cintas que había en la pista y se pasaron de largo el desvío).

Hasta aquí todo bien, todo controlado y sin problemas. Nos metemos en el desvío que es por un sendero cuesta arriba y ahí empieza mi declive. Pongo mi ritmo, pero mi ritmo no puede ser, porque los primeros vienen detrás mía y achuchan para ir más rápido. En todas las zonas que podía les dejaba pasar, pero había otras zonas que el sendero era muy estrecho y por un lado acantilado y por el otro pared, por lo que no te queda otra que apretar los dientes e ir más rápido de lo que estas acostumbrado, ya que no puedes dejar pasar a los primeros y tampoco les vas a retrasar mucho. Por lo que me sacaron de punto y llegué al primer avituallamiento pasado de rosca. A eso se unió que Juan Pablo y yo nos distanciamos, el llegó primero al avituallamiento y algo después yo, y por ir con él, me comí todo deprisa y salí disparado y no me sentó muy bien, pues empezó a dolerme la tripa y una cápsula de sales se me quedo en tierra de nadie, ni para adelante, ni para detrás. Por lo que baje el ritmo, dejé que Juan Pablo se distanciase y ya iría yo a mi ritmo que quedaban todavía 40 km. 


Apretando que vienen pidiendo paso


Apretando en los senderos

Subiendo y subiendo
Por fin pasó la cápsula de sales y me empecé a encontrar mejor. Poco a poco empecé a coger ritmo y a volver a disfrutar de la carrera. Y camino hacia Robledillo de la Jara... pues no. No me digas por qué, si te lo voy a decir yo, porque no miré el mapa. Creía que el siguiente pueblo era Robledillo y llego yo tan pancho y feliz a un pueblo creyendo que era Robledillo. Avituallamiento, me lo tomo con más calma. Y salgo del pueblo del Atazar (creyéndome que era Robledillo), me han encantado los pueblos por donde ha pasado la carrera. El Berrueco, el Atazar, Robledillo de la Jara. Espectaculares.

Saliendo del pueblo me encuentro mejor y a correr. Pista ancha y muy corrible y encima cuesta abajo. Subiendo al Atazar me encuentro con una chica en chandal, con un forro polar atado a la cintura y una mochila andando tranquilamente, y pienso yo, seguro que es una excursionista que esta haciendo la Senda Genaro, como mola. Me paro en el avituallamiento y me tuvo que pasar y no me di cuenta, y la vuelvo a encontrar bajando, pero esta vez corriendo, coño, pero si es de la carrera y como corre¡¡¡¡¡ Al final pude pasarla en la cuesta más larga que había de unos 4 km y con todo y con eso me costo despegarla. Con esto quiero decir que no hay que ir megapreparado en una carrera lo importante son las piernas y la cabeza, aunque todo ayuda.

Antes de la cuesta larga, me paro a hacer pis, y lo cuento porque en la Maratón Alpina no hice pis y estuve 7 horas corriendo y luego me dijeron que era por una posible deshidratación. Por lo que en la Genaro a mitad de camino iba bien de hidratación, jejeje.


Terminando de coronar el último puerto



Y me encuentro muy bien

En la cuesta larga me la tomé con calma, pero poco a poco me veía muy bien y empecé a trotar en pequeños tramos, luego los fui haciendo esos tramos un poco más largos y al final terminé corriendo en el tramo final. Coroné, fotito y para abajo en solitario por un laberinto de jaras muy bonito, y me encuentro una señal que pone Robledillo de la Jara. ¡¡Robledillo de la Jara¡¡ Pero  volvemos para atrás - pienso yo. Madre mía que lío llevaba yo, eso me pasa por no mirar el mapa y el perfil ni nada, como el que va a por pipas al kiosco. Ya pensando que no entraba en el tiempo estimado, que me iban a echar de la carrera por no haber cumplido el tiempo. Buffff, vaya caca. Por lo que me dirijo al pueblo y veo que es la meta de la carrera de 34 km y que paso y nadie me dice nada, pues nada, al avituallamiento de meta de los de 34, que a mi todavía me quedan 16.


Más perdido que el barco del arroz
Me siento en el suelo con la intención de mirarme una casi que segura mega-ampolla que tenía que tener en la planta del pie, me quito la zapatilla y según me iba a quitar el calcetín, me pregunto, ¿Para qué? Si voy a seguir corriendo. Me pongo la zapatilla, estoy tomándome unas naranjas y rellenando un flash y empieza a sonar la canción de Rocky "Eye of the Tiger", para que queremos más, empieza a darme el baile de Sanvito como al Último Guerrero, me vengo arriba, las piernas empiezan a moverse sola y a darlo todo en estos 16 km finales. Como un toro, pilas cargadas al 100% y motivación por las nubes. Lo que puede hacer una canción...... (que friki soy) ;)))))

Salgo con el único pensamiento de no pararme y de correr todo lo que queda, hay que vaciarse ahora, lo difícil ya estaba hecho, ahora había que poner toda la carne en el asador. En mi cabeza me repetía a mi mismo una y otra vez "Sin prisa, pero sin pausa" Vamossssss. Estaba en tierra de nadie, cuando en la lejanía veo a dos corredores, ya tengo objetivo para apretar más el acelerador. Llego a la carretera comarcal y los tengo a tiro, aprieto más los dientes y los paso, voy muy, muy bien. Que bien me encuentro y una y otra vez "Sin prisa, pero sin pausa". Así llego al final de la carretera comarcal y hay un avituallamiento sorpresa. Relleno rápido y a correr.


Nada más salir del avituallamiento me encuentro a un corredor que me suena mucho su cara, nos ponemos a hablar y me comenta que esta algo mejor, pero que lleva casi 27 kilómetros jodido del estómago. Por lo que decido quedarme con él un ratillo. Hablando y hablando resulta que trabaja en mi misma empresa. De eso nos conocemos. Nos pegamos 5 kilómetros de cháchara muy amena y en una de las cuestas veo que me encuentro muy bien y el compañero de carrera me dice que tire para adelante, que el se encuentra mejor y que puede seguir sólo. Pues a topeeeeeeeeeeeeeeee.



Con la máquina de los montes, David. Lástima de ese dolor de estómago


Acelerador y en modo tragabolas (como los RyT), Me pongo a pasar gente como si no hubiera un mañana. A un corredor que nos veníamos haciendo la goma ni se sabe los kilómetros le paso como un misil. Me encuentro bien, sigo viendo objetivos que adelantar y sigo viniéndome arriba. Faltando un kilómetro y medio o algo menos, pasamos por una depuradora y con el olor, y mi respiración agónica casi vomito, por lo que bajo el ritmo. Ya veo que no voy a bajar de 6 horas por lo que me dejo llevar, o eso pensaba yo, mas bien penar. Vaya pedazo de cuesta que nos meten para llegar a meta. Bufffff, después de 49 kilómetros esa cuesta es matadora. Manos a las rodillas y para arriba. 


Ya entro en el pueblo y la gente se hace notar. Toda la gente aplaudiendo, dándote ánimos, madre mía que recibimiento por las calles de El Berrueco. Ya veo la meta, apretada de dientes y voy avisando a los fotógrafos de que voy a saltar. 3, 2, 1, 0. Entrada a meta con salto incluido. 6 horas y 12 minutos de carrera y me permito hacer un baile una vez en meta. Contento no, contentísimo. Mi primera carrera de más de 42 kilómetros. Esto funciona. Y la primera carrera que entro de la mitad de la clasificación para adelante, en el puesto 139, aunque sea por un puesto, jajaja.
Saltito y para adentro


Dar las gracias a toda la organización y en especial a Sonia, porque se que lo ha dado todo para poder preparar esta pedazo de carrera. Los voluntarios de 10, sonrisas, muchos ánimos y en los avituallamientos de todo. Me he encontrado a gusto en toda la carrera, ya que sabía que iba a haber muchos sitios donde iba a correr sólo y tenía miedo a perderme, pero ha estado muy bien señalizada y no había lugar para perderse, menos en el sitio donde se perdieron los primeros que algún desalmado quito una de las cintas y les hizo perderse. 

Dar la enhorabuena a Juan Pablo porque hizo un pedazo de carrera para ser también su primera carrera de 50 km. Que máquina esta hecho. Y que bien nos sentaron los huevos fritos con patatas del final, jejeje.


Llegada a meta de los espartanos
Dar las gracias a las marcas con las que corro, y espero que lean mi blog, que les hago publicidad gratuita por peloteo, y haber si se tiran el rollo, aunque sea por una camisetilla jejeje. AdidasCompressportSalomónSportHGHokoCebéKalenjiLandival226ers,  Victory EnduranceSafesportSuunto.

A Juan mi entrenador, que esto va poquito a poquito funcionando. Cada día me encuentro mejor y las lesiones van desapareciendo. Este es el camino que hay que seguir. Vamossssss¡¡¡¡¡¡¡

A mis peques y a mi mujer, que son los que me dan la fuerza para seguir dándolo todo. Muchas gracias¡¡¡¡

Y para terminar un poquito de hielo en las patas para recuperar.


Que mejor forma de recuperar

Siguiente parada. TP60 de Peñalara a finales de junio. Aunque entremedias correré alguna carrerita del pueblo¡¡¡¡ 

Road to UTMB 2018¡¡¡¡

Tened cuidado ahí fuera lebreles¡¡¡¡¡¡

Vive lleno, muere vacío.......








viernes, 5 de febrero de 2016

CROSS ALPINO CEBREREÑO

La primera carrera del año y las piernas como un leño.


Llevo varios meses sin escribir porque las lesiones no me dejan tranquilo, sigo lesionado con la pata de ganso y una bursitis en el tendón de aquiles, pero según los médicos a los que he ido, ninguno me ha dicho que pare de correr, al revés que siguiera corriendo, no tanta distancia pero que me mantuviera en forma y eso he hecho. Ahora toca cumplir el calendario de carreras de este 2016 y seguramente a finales de año ya tendría 10 puntos UTMB, a falta de una carrera en el 2017 para conseguir los puntos para poder estar en el sorteo de 2018, pero vamos como me siga encontrando mejor creo que el año que viene los conseguiré todos de una tacada, jajaja.

Este año 2016 trae novedades, pertenezco a un gran club de montaña “Requiebros y Trochas” de reciente fundación aquí en Pinto, donde son todos mas majos que las pesetas. Los Makitonianos seguimos en la cresta de la ola haciendo nuestros pinitos hasta que se concreten las cosas. Este año parece que voy a correr con Adidas y SportHG, no es que me patrocinen (que no estaría mal) pero esto últimamente contento con estas marcas. Y empiezo a entrenar con Juan Barón, una grandísimo deportista de Garrucha (Almería) afincado en Pinto, que el tío no corre, vuelaaaaa, con el que hay un buen feedback en cada entrenamiento y al que le he colgado el marrón de que me lleve a mi meta del 2018 por lo menos. Después del UTMB un Ironman, jejeje. Hay que creer en los sueños, se nos dieron por alguna razón. !!!! A por ellos ¡¡¡¡

Bueno, pues arranca mi aventura UTMB 2018 con esta primera carrera, muy disfrutona, con muchos amigos y conocidos, una organización de 11 y un pueblo volcado con la carrera.

Pues como en casi todas las carreras de montaña que corro tocó madrugar algo más de lo normal. 6:30 am. Un buen desayuno, una sola parada en el baño, llenar la mochila de hidratación con las bebidas que tenía en la nevera, besos a la mujer y a los niños y a por el coche, que a las 7:15 había quedado con parte de la tropa.

Pues a las 7:15 como un clavo están Miguel, Juan y Cristina y nos ponemos rumbo a Cebreros, haciendo una paradiña entremedias para recoger a David en Pelayos de la Presa(el de los ducross, el de las frases míticas, si ese), que al final espera a Agueda y nos vamos otra vez rumbo a Cebreros, llegando casi de los primeros. 

Recogen el dorsal (a mi y a Miguel nos los cogían los Requiebros y Trochas, en adelante RyT) y empezamos a hacer cábalas sobre Cristina, pensando que podía pillar chapa y subir al podium, por lo menos en su categoría. Y con esas nos vamos a tomar café e infusiones.

Miguel y yo nos vamos a por nuestros dorsales y los cogemos a las 9:50 y yo con estos pelos, sin cambiarme todavía ni nada, corriendo al coche, cambio rápido de ropa, todo el mundo calentando y yo en gayumbos dándome toda la prisa que puedo, pero meter una malla compresiva con prisas y algo sudado es bastante complicado, muy parecido a un neopreno pero sin que se te enganche el pie en la parte de abajo y termines en el suelo.

Nos posicionamos en la línea de salida, avanzamos unos pasos, foto de ultimísimo momento. Juan el Mister, se colocó con los de cabeza y nosotros en el vagón de cola con más risas que nervios. Y boommmmmm, cohete al canto y todos buscando la vaquilla pensando que iba a salir detrás nuestra.


El principio de los principios
Como tenía enchufe con los RyT me comentaron que los primeros 7 km había que reservar fuerzas que luego se torcía la cosa y se hacía bastante durita, por lo que empezamos de cháchara  subiendo, y sobre el kilómetro 1 David le pega un grito a Cristina !!!! TIRA ¡¡¡¡¡ Y Cristina ni corta ni perezosa empieza a correr, y a correr, y a correr y a no parar de correr y ganar la carrera femenina de 10 km. Primera de la general y primera de su categoría. Maquina nooooo, lo siguiente. Enhorabuena campeona. Te lo mereces, después de tantas lesiones y no poder correr aquí esta tu premio.

La campeona, Cristina¡¡¡¡¡¡¡
Mientras tanto, nosotros seguimos a lo nuestro, sobre el km 2 a mi los cuadriceps, isquios, gemelos, gansos, tendones, dedos meñiques, vamos lo que es toda la pierna, las notabas pesadas como un leño, madre mía que calvario de carrera y sólo iba por el kilómetro 2. A mi las cuestas arriba se me dan fatal, y las cuestas abajo también, pero bueno, no puedo ser bueno en todo, jijijijijiji. Agueda y David se empiezan a marchar y yo voy a mi ritmo, ya había quedado con Juan que iba a ser la carrera un rodaje suave y no iba a forzar mucho para ver como respondían rodilla y tendón.

Coronando el primer pico me encuentro ya algo mejor, parece que me he quitado la carbonilla y toca bajar, voy a un ritmo tranquilo y zasca, arbusto que se traga el que iba delante mía, le pregunto que si se encuentra bien y me dice que no, joder, si tan de repente te dicen que no, es que se ha jodido pero bien, porque normalmente somos supermachotes y decimos bien, bien, no me ha pasado nada, puedo seguir corriendo, ves como lo apoyo. Pero el compañero me dice que no puede apoyar bien y le ayudo a bajar hasta el segundo avituallamiento, casi 700 metros de bajada, al principio con el del hombro y ya al final parece que podía trotar. Llegamos allí y ya le comentan que le bajarán en coche, y al final me lo encuentro entrando en meta y diciendo que estaba bastante mejor. Me alegro un montón y espero que una vez en frío no fuera nada. Fuerte abrazo crack.

Bajando el segundo pico, empezando la tercera cuesta, al lado de un pequeño estrechamiento de rocas, me encuentro con una pareja, cuya chica se había torcido el tobillo y la dolía bastante, hablo con el chico y quedamos en subirla entre los dos. Momento en el cual se cae otra persona con un temible alarido el cual nos comenta que le acaba de dar un tirón, quedándose el chico con esta última persona estirándole la pierna y yo ayudando a la chica a subir la cuesta del 23%, menos mal que subiendo la dolía poco y subía bien, pero cuando ya llegamos arriba y el suelo se puso plano, ya la cojera era bastante evidente. Al final la chica fue acercada por la organización a meta y al paisano del tirón me lo encontré luego entrando en meta y me comentó que era médico y que se paro a ver que nos pasaba cuando le dio un tirón que hasta le salió un hematoma. Pronta recuperación para la chica y que no haya sido nada lo del tirón.

Bueno, coronando ya esta cuesta nos metieron por una ladera que de llevar el pie medio colocado a medias no paraba de dolerme el tendón, y así con esta pequeña molestia conocí a un gaditano Jose Ramón, mas conocido como Jose, un tío muy grande, en todos los sentidos, del equipo Trekingworld del cual es integrante el archiconocido Pablo Gálvez, y entre dimes y diretes, risas por aquí y por allá, me dice que el se va de romería a los 101 km de Ronda, miedito me da. Seguimos bajando y subiendo, y no se en cual avituallamiento preguntamos por la panceta y por el chorizo, comentándonos que están más arriba, jajaja, les contestamos, ofreciéndonos una cervecita fresquita, la cuál declinamos porque nos esperaba subir un 30% de pendiente en la cuesta más dura de todas.

Jose, me dice que tire para adelante que el sube bastante peor, a lo que le respondo que luego me pille bajando que el baja como un rayo, y cual es mi sorpresa cuando subo arriba del todo y me encuentro la panceta y el chorizo en el avituallamiento. Después de 30% de pendiente no me entraba, y mira que lo intenté y me quede mirándolos con cara de hambriento, pero no me entraba. Preferí un gel a un chorizo de Ávila, cualquiera que me lea dirá que estoy loco.


Bajamos a todo trapo con una balización excelente y más gente de protección civil que en la San Silvestre y llegó a un río, el cual intento no mojarme mis zapas nuevas y al final me mojé y susto que me di cuando me encuentro a dos chicas haciéndome una foto justo con el pie en el agua.

Se puede ver claramente como el río me hace penalti

Subimos, llaneamos, me junto con otro grupete y volvemos a subir por la parte más aérea de todo el recorrido, saltamos dos lajas de piedras y divisamos las antenas. Nos dirigimos en procesión hasta allí y una vez allí cuesta abajo. Gas y a correr. La cuesta hasta el pueblo se las traía, era algo complicada por la cantidad de piedras que había y se hacía con mucho cuidado. Hasta que apareció el fotógrafo mas dicharachero de Cebreros y con unos gritos de ánimo que casi se escuchan en las antenas me hizo espabilar un poquito, casi salirme en dos curvas y apretar un poquito más hasta el final.


La leyenda sigue viva

La sonrisa que no se pierda. Como para no reírse. 

La llegada al pueblo se hizo súper tranquila, en tierra de nadie, con nadie que adelantar y sin nadie que me adelantase la hice disfrutando de la llegada, cuando todos los corredores estaban el las terrazas de los bares tomando algo, ya estaban duchados y arregladitos, llegaba yo y se escuchaban unos tímidos aplausos. Nada más que los niños que ponían sus manitas para chocar que no me salté ni uno y con esas me estaba preparando para mi entrada triunfal con salto incluido en la línea de meta. Busco al fotógrafo, le busco, le sigo buscando, me paro, no le encuentro, vaya parece que se había ido, pues nada salto que me marco en la línea de meta que quedará grabado en mi retina, ya que no había ninguna cámara para los de más de 3 horas.

Al final 3:08:30  en 21 km, a 1:25:00 del primero, que podía haber llegado y haberla hecho otra vez y hubiéramos llegado de la mano. Muy contento por mi primera carrera del año, por encontrarme "bien" de mis lesiones, aunque el tendón dio algo de guerra y todo suma, a seguir dándole caña. Próxima parada Dragón Trail en Uceda de 25 km.


Como he dicho antes un 11 a la organización. !!!!! 6 o 7 avituallamientos ¡¡¡¡¡ donde había de todo, no se acabó nada y todos con una sonrisa en la cara. Había mas gente de protección civil que en la San Silvestre Vallecana. Fotógrafos un montón, por lo menos en la carrera de 21 km, porque he recibido alguna queja de que en la 10 km no han salido las fotos. Guardia Civiles en caminos y carreteras. Muy buena balización ya que corrí muchas veces solo y no me perdí. Más todo el trabajo de antes que se de muy buena tinta que os lo habéis currado. Organización espectacular. Difícil trabajo tenéis para la siguiente edición, con la que seguramente volváis a contar conmigo.


La gente de Cebreros al igual que la organización de 11, gente apostadas en sitios inverosímiles para darnos ánimos y sacarnos alguna foto, y como siempre aplausos y ánimos de primero al último. Muchas gracias. 


Al Club Requiebros y Trochas por haber sido los primeros como grupo más numeroso y segundos al grupo de más puntuación. Ole, ole y ole. Son muy grandes estos chic@s y sobre todo las veteranas del grupo que pillaron podium las dos. Enhorabuena maquinas¡¡¡¡



Muy, muy grandes
 Dar las gracias a las marcas con las que corro, y espero que lean mi blog, que les hago publicidad gratuita por peloteo, y haber si se tiran el rollo y aunque sea una camisetilla jejeje. AdidasCompressportSalomón, SportHG, Hoko, CebéKalenjiLandival226ersSafesportSuunto.

A mis amigos y compañeros de fatigas que se embarcaron en esta aventura porque alguien los lió, y no quien sería (tutua, tutua). Disfrutaron, ganaron, sufrieron y sobre todo se divirtieron. Muchas gracias por acompañarme y ya os liaré otro día para otra. ¿Que tal os pilla Uceda? jejeje. David el del ducross, Agueda, Miguel, Cristina y Juan.



Las machines con los trofeos (de Cristina) Si Juan no se nos pierde seguro que tenemos otro.
A Juan Barón, mi entrenador, que poco a poco vamos metiendo un poco más de kilometraje, porque me presente con tantas lesiones para que me entrenara, y muy poco a poco voy saliendo de ellas y vamos aumentando volumen. Anda que no te queda naaaaaa. Muchas gracias, vamos por el buen camino y seguimos sumando. Vamosss¡¡¡¡

A mi mujer y a mis pequeños lebreles, que siempre están ahí y siempre me preguntan cuando voy a llevarles al colé que donde voy con el frío que hace en pantalón corto.


Lebreles, tened cuidado ahí fuera¡¡¡¡¡¡


Vive lleno, muere vacío.......